Una de las leyes más polémicas que se aprobó este sexenio fue la de Seguridad Interior. Básicamente, y a manera de resumen, esta le daba a los militares la venia para hacer labores que le corresponden a la policía.
Ayer, con una votación en la que solo un ministro lo hizo a favor, la Ley de Seguridad Interior fue invalidada y declarada inconstitucional. Pero…¿cuáles fueron las razones?
- El Congreso que la votó no tenía facultades para legislar en la materia
El pasado Congreso de la Unión aprobó una ley que trata temas estrictamente de seguridad. Esto, de acuerdo con el ministro José Fernando Franco, viola los mandatos constitucionales, ya que nuestra Carta Magna no habilita de forma alguna al Congreso legislar sobre hechos que puedan afectar la Seguridad Pública.
“La intervención de las fuerzas armadas no se puede regular de esta forma. La Ley de Seguridad Interior representa una violación jurídica a la seguridad de todos. Por eso procede su invalidez total”, afirmó.
- ¿Soldados convertidos en policías?
Los ministros al unísono afirmaron que el espíritu de la ley (hoy invalidada) choca con la norma fundamental del Estado. Además, la norma volvía permanente y normal la presencia del Ejército en las calles, fungiendo como policías. También, entró al debate el concepto del uso ambiguo de la fuerza.
En su intervención, el ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena dijo que las facultades de las fuerzas armas tienen que estar delimitadas con la excepcionalidad que limite su actuación. Esto, porque nunca se precisó en la Ley las acciones específicas que podría llevar a cabo el Ejército. Y siempre quedó abierto la duda si miembros de la milicia podría hacer arrestos o cateos.
- Error del Congreso
La ministra Margarita Luna Ramos puso el dedo sobre la llaga al asegurar que la inconstitucionalidad de esta ley se debe dar debido a las “irregularidades en el proceso de forumación y aprobación en el Congreso”. Es decir, por el método “fast-track” que tomaron diputados y senadores para aprobarla. ¿Qué significa esto? Que los hoy ex legisladores no se tomaron el tiempo para conocer el dictamen de ley y analizarlo.



